MARCHA CONTRA EL CANAL Y FARSA ELECTORAL

MARCHA CONTRA EL CANAL Y FARSA ELECTORAL

Con mucha dignidad, sin miedo  y ante una ciudad de  Managua casi “militarizada”, se realizó la marcha programada para este  primero de diciembre, con el fin de aprovechar la presencia en Nicaragua del Secretario General de la OEA Luis Almagro y exponer  la ilegalidad del proceso electoral recién finalizado y la represión que vive el campesinado que se opone a la construcción del canal interoceánico.

A la marcha le antecedió la represión y encarcelamiento de muchos campesinos de Nueva Guinea que intentaron  ayer (30 de noviembre) llegar a Managua para exponer su situación ante el representante de la OEA, reclamar su derecho a la propiedad y de no seguir siendo objetos de amenazas y muerte de parte de la policía y personas allegadas al Partido- Gobierno.

Centenares de campesinos coordinados por la lideresa campesina Francisca Ramírez, pretendieron llegar a  Managua para marchar y exigir derogar la Ley 840, pero fueron impedidos por fuerzas antimotines y policiales. Sin embargo algunos lograron llegar atravesando veredas y exponiéndose a muchos peligros para estar en Managua y plantearle al secretario de la OEA la gravedad de la situación en la zona de Nueva Guinea.

En Managua la marcha donde prevaleció la bandera azul y blanco, realizó un breve recorrido de los semáforos de ENEL hacia Metrocentro donde cientos de antimotinesbloqueaban el paso a las y los manifestantes, situación similar se vivió en toda la ciudad durante la  mañana hasta finalizar la marcha denominada “NI CANAL, NI FARSA ELECTORAL”.

En horas de la noche, el representante de la OEA conversó con activistas de derechos humanos, dirigentes de partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil quienes tuvieron la oportunidad de explicar la situación de atropello a las leyes que se vive en Nicaragua.  Al finalizar la noche,  Francisca Ramírez  acompañada de nicaragüenses que apoyan la lucha anticanal, brindó una conferencia de prensa para denunciar las amenazas contra su familia y la usurpación de bienes de su propiedad retenidos por la policía en Nueva Guinea.

1 de diciembre, 2016.