Impactos actuales y proyectados
- Aumento de brotes de enfermedades como la malaria, dengue y elefantiasis, transmitidas por mosquitos, caracoles y moscas
- Aumento de brotes de diarreas y enfermedades infecciosas, por la escasez de agua y a las condiciones de precaria higiene post desastres
- Mayor desnutrición en niños y adultos debido a la escasez de alimentos y agua
- Mayor número de accidentes, muertes y hospitalizaciones
- Aumento de enfermedades nerviosas
- Debilitamiento de los niños, enfermos, ancianos y mujeres embarazadas por las olas de calor
A largo plazo, el impacto más grave en la salud puede que no provenga de desastres naturales o epidemias, pero si del incremento gradual en la presión de los sistemas naturales, económicos y sociales que mantienen la salud y que ya están bajo estrés o tensión en los países en desarrollo.
Estos cambios tienen la capacidad de forzar desplazamientos de poblaciones e incrementar los riesgos de conflictos civiles, especialmente con la escasez de agua y comida.
Boletin “Desastres: Preparativos y Mitigación en las Americas”,
OPS, Octubre 2008.
Ante esta situación es necesario fortalecer la capacidad institucional y la preparación técnica.
Ahora es el momento y la oportunidad para que las personas que trabajan en gestión de riesgos se preparen para los cambios y fortalezcan su relación con otros actores de los gobiernos y la sociedad civil.
Reforzar la reducción del riesgo de desastres, las alertas tempranas y las acciones de salud en emergencias ayudará a asegurar que las poblaciones estén mejor protegidas frente a las amenazas crecientes de clima extremo o de cualquier otro efecto del cambio climático.
Boletin “Desastres: Preparativos y Mitigación en las Americas”,
OPS, Octubre 2008.
- 793 lecturas


