“Conciencia, seriedad, no sólo pasarela”

Athiany Larios, mujer trans miembra de ANIT

Athiany Larios, es una mujer trans de 32 años. Miembra activa de la
Asociación Nicaragüense de Trans (ANIT).

En el tercer día del primer módulo de la Escuela de Liderazgo que se
realiza en el Marco del Proyecto: “Acciones urgentes contra
discriminación por orientación sexual e identidad de género”
que
ejecuta CISAS en consorcio con la IDSDH y ADESENI con el apoyo de
Progressio y la Unión Europea. Aprovechamos un receso del proceso de
formación y conversamos con esta mujer cuyo liderazgo en la defensa
de los derechos humanos para la comunidad LGBTI en Nicaragua la han
llenado de satisfacción, libertad y esperanza para seguir luchando
por un país en el que se respeten los derechos humanos de todas las
personas.

Sonriente, afable y muy segura de su causa social se mostró durante toda la
entrevista que, de un momento a otro, hizo que se convirtiera en una
conversación espontánea que permitió conocer cómo esta mujer
trans ha logrado emprender un liderazgo en un contexto de
discriminación, violencia y censura hacia la diversidad sexual en
Nicaragua.

¿Porqué organizarse? ¿Qué pensás de las personas de la diversidad
sexual que no están organizadas?

Si me hubieras preguntado eso hace cuatro años te hubiera contestado:
Yo no me organizo porque siento que no pasa nada. No se consigue
nada. Sin embargo, la Athiany de hoy piensa que sí pasan cosas, que
estamos dando pasos hacia el reconocimiento y lucha por nuestros
derechos humanos. En un momento llegué a pensar que estos
movimientos de personas de la diversidad sexual no lograban nada,
estaba más interesada en ayudar a mi familia, auto-sostenerme
económicamente.... Me organizo porque es de esta manera en que
podemos incidir y participar en la construcción de una sociedad que
respete nuestros derechos. Incidir en políticas públicas inclusivas
para las personas de la diversidad sexual.

Creo que las personas que no se organizan no lo hacen por falta de
información, falta de interés, falta de una visión positiva de que
se pueden conseguir derechos igualitarios para todas y todos.

¿Cuál ha sido el cambio más significativo en tu vida a partir del
activismo LGBTI?

Organizarme e involucrarme en el activismo me ha dejado una gran satisfacción a
nivel personal, el hecho de asumirme como mujer trans, dejar de
deambular por identidades. Reconocer que hay una declaración
universal de los derechos humanos que nos cobija a todas y a todos
son cosas que han cambiado mi vida. La primera vez que me vestí de
mujer respiré, porque eso es lo que soy. Ese el gran cambio: soy
mujer y lucho porque se respete mis derechos.

¿Qué has hecho dentro del activismo LGBTI?

He hecho muchas cosas, el activismo LGBTI va más allá de participar en
plantones y marchas. Se trata de ir consiguiéndonos espacios,
abriéndonos oportunidades, mejorando nuestra calidad de vida a
través del ejercicio de nuestros derechos. He organizado sindicatos
de vendedoras por cuenta propia... He ido abogar en colegios para que
a las chavalas les respeten su identidad y su derecho a la educación,
que las dejen terminar la secundaria con su identidad, tal y como
son. Que nos las obliguen a vestirse como algo que ellas no sienten.
Que el trato sea de respeto...

¿Cómo valorás la situación de Nicaragua respecto a los derechos LGBTI?

Creo que el gran paso que el estado ha dado es abrir el diálogo con la
comunidad LGBTI. Ahora, debemos ser beligerantes, no dejar que este
proceso se estanque ni que retroceda, si no que siga, que avance...
Despenalizar la homosexualidad es un paso, pero vamos por más. En
términos de estigma y discriminación es duro, porque hay odio, se
difunde mucho odio y aversión hacia la diversidad sexual; sin
embargo, hay que visibilizarnos, hay que defendernos con argumentos
sólidos, hay que tener sed de conocimientos por nuestros derechos y
defendernos amparadas en ello. En la medida en que nos empoderamos,
empezamos a dejar de ser parte de este sistema, pasamos a ser
resistencia...

¿Qué te parece la escuela de Liderazgo LGBTI de Nicaragua?

Me parece genial, hasta la palabra es acogedora: escuela de liderazgo.
Estamos fortaleciéndonos de una manera distinta, más vivencial.
Este es un proceso que necesitábamos y estoy emocionada con lo que
viene y los resultados en términos de conocimientos y acciones que
podamos conseguir...

¿Un mensaje para la Diversidad Sexual?

...ese sería mi mensaje, hay que empoderarnos e ir hacia la defensa de
nuestros derechos con argumentos sólidos, porque los tenemos y no
los utilizamos. Siempre que se pueda, hay que organizarse y
participar para poder incidir. Hay que despertar nuestro liderazgo,
tener conciencia y seriedad, no sólo pasarela.